CENTROS EDUCATIVOS

Centros
educativos

En esta apasionante época en la que vivimos, rodeados de grandes avances donde incluso la Inteligencia Artificial ya está jugando su incipiente papel, no puede ser que las personas más vulnerables de nuestra sociedad, ancianos y niños, no disfruten de todas las ventajas posibles en los entornos donde desarrollan sus vidas.

Sabemos que el entorno condiciona nuestras capacidades, salud y en definitiva nuestro bienestar. Especialmente los más jóvenes están en periodo de formación física, intelectual y anímica. Por un lado, son maleables y por otro, son el futuro de nuestra sociedad. Cualquier esfuerzo que hagamos en base a la ciencia, bien encaminado y con propósito, tendrá retornos a corto y a largo plazo.

Multitud de estudios con rigor científico nos indican que la calidad del aire en el interior de las clases, mantener los ruidos bajo control o recibir luz activadora les hace más brillantes, imaginativos, más eficaces… Mejora su concentración y moral y por ende tienen mejores notas, más tiempo libre y son más felices.

La luz adecuada en cada en momento del día, en cada actividad, en cada espacio, mejora el trabajo en equipo y los resultados. Por lo que están más atentos, concentrados y mejoran en más del 20% sus resultados en lectura o matemáticas.

Los adolescentes por su biología tienden a retrasar entre 1 y 2 horas sus ciclos circadianos, retrasando su sueño respecto a los mayores.
Como el despertador es inexorable, duermen menos de las 9 horas que necesitan. Llegan a clase realmente dormidos, por los que el neurocientífico y profesor Russell Foster (Universidad de Oxford) propone retrasar las horas lectivas o ajustar los temas a tratar dependiendo de los horarios.

La luz cian de 480n.m. además de sincronizar nuestro reloj biológico desencadena la liberación de dopamina que ayuda al ojo a regular su crecimiento. Si el ojo de los niños no recibe suficiente luz y se entrena viendo distancias focales largas, no es capaz de ajustarse correctamente produciendo, entre otras, la miopía. Lo que se está convirtiendo en un problema de salud pública con gran impacto económico y social.

Históricamente la miopía ha sido asociada a componentes genéticos, en la actualidad se sabe que también está vinculada a pasar más tiempo en el interior de edificios recibiendo insuficiente luz y a que los ojos no tienen que ajustarse a distancias focales largas.

Actualmente el 30 % de la población tiene miopía. Para el 2050 el pronóstico es que la tenga el 50%, de los que 1/5 la tendrán de modo severo con riesgo de ceguera.

Niveles insuficientes de luz durante el día y la falta de total oscuridad durante la noche incrementa la posibilidad de que los niños sufran miopía.

Reloj biológico saludable = visión saludable

Scroll al inicio